La Reproducción Social. Louis Althusser.
En acuerdo con Bowles y Gintis, argumenta que la escuela lleva a cabo dos formas de reproducción fundamentales: la reproducción de habilidades y reglas de la fuerza de trabajo, y la reproducción de las relaciones de producción.
La reproducción de las habilidades y reglas de la fuerza de trabajo se define en el contexto del programa formal y, en términos de Althusser, incluye el tipo de know-how que necesitan los estudiantes para leer, escribir y sumar —es decir, un cierto número de técnicas, y de otros conocimientos también, que incluyen elementos de "cultura científica" o "literaria", que tienen una importancia directa para los diferentes trabajos en la producción [un tipo de instrucción para trabajadores manuales, otro para técnicos, un tercero para ingenieros, y un último para gerencia de alto nivel].
Los niños también aprenden las reglas del buen comportamiento, es decir, la actitud que debe adoptar cada sujeto en la división del trabajo, de acuerdo al trabajo para el cual está "destinado": reglas morales y cívicas y conciencia profesional que, de hecho, significan reglas de respeto por la división sociotécnica del trabajo y, las reglas del orden establecidas por la dominación de clases.
Teoría de la Correspondencia. Samuel Bowles y Herber Gintis.
Según Bowles y Gintis, las escuelas sólo se pueden entender al analizar los efectos estructurales que en ellas tiene el lugar de trabajo. Esta noción queda clara por su utilización de lo que ellos llaman teoría de la correspondencia.
En términos generales, la teoría de la correspondencia postula que los patrones de valores estructurados jerárquicamente, las normas y las habilidades que caracterizan tanto a la fuerza de trabajo como a la dinámica de la interacción de clases en el capitalismo se reflejan en la dinámica social del encuentro cotidiano en el salón de clases. A través de las relaciones sociales en el salón de clases, la enseñanza funciona para inculcar en los estudiantes las actitudes y disposiciones necesarias para aceptar los imperativos sociales y económicos de la economía capitalista.
Desde esta perspectiva, las relaciones de la enseñanza y la experiencia subyacente están animadas por el poder del capital para suministrar diferentes habilidades, actitudes y valores a estudiantes de diferentes clases sociales, razas y sexos. De hecho, las escuelas no sólo reflejan la división social del trabajo sino que también reflejan la estructura de clases que se da más ampliamente en la sociedad.
Las relaciones sociales que constituyen los planes de estudio ocultos proporcionan un peso ideológico y material a las cuestiones que se refieren a aquello que cuenta como alto versus bajo en el status del conocimiento [intelectual o manual]; como alto versus bajo en el status de las formas de organización social [jerárquica o democrática], y, por supuesto, lo que cuenta como alto versus bajo en el status de las formas de interacción personal [interacción basada en la competencia individual o interacción basada en el compartir colectivo].
La naturaleza y significado de los planes de estudio ocultos se extienden hacia una comprensión de cómo éstos contribuyen a la construcción de la subjetividad de los estudiantes; es decir, de todas aquellas dimensiones de la experiencia, conscientes o inconscientes, que dan forma al comportamiento del estudiante. La consideración de este tema nos lleva al trabajo del teórico social francés Louis Althusser.
La Reproducción Cultural. Pierre Bourdieu.
En la última década, el concepto de reproducción de Karl Marx ha sido una de las ideas estructuradoras más importantes en las teorías socialistas de la enseñanza.
La teoría de la reproducción cultural de Bourdieu en su intento de comprender el papel de la cultura como medio que vincula, primero, las escuelas a la lógica de las clases dominantes, y segundo, la dinámica de la reproducción capitalista a las clases subordinadas, Bourdieu argumenta en contra de la noción de que las escuelas simplemente reflejan a la sociedad dominante. Afirma, en cambio, que las escuelas son instituciones relativamente autónomas que están influidas sólo de manera indirecta por instituciones económicas y políticas más poderosas. Las escuelas, más que estar ligadas directamente al poder de una élite económica, son consideradas como parte de un universo más amplio de instituciones simbólicas que no imponen de un modo manifiesto docilidad y opresión, sino que reproducen más sutilmente las relaciones de poder ya existentes mediante la producción y distribución de la cultura dominante que confirma tácitamente lo que significa tener educación.
La teoría de la reproducción cultural de Bourdieu manifiesta que el control de clase se constituye mediante un sutil ejercicio de poder simbólico que llevan a cabo las clases dominantes para "imponer una definición del mundo social que sea consistente con sus intereses".
La educación se considera como una fuerza política y social importante en el proceso de reproducción de las clases. Al aparentar ser "transmisores" de los beneficios de una cultura valiosa, las escuelas pueden promover la desigualdad en nombre de la imparcialidad y de la objetividad.
Las nociones de cultura y capital cultural son centrales para Bourdieu en el análisis de cómo funcionan los mecanismos de reproducción cultural en las escuelas. Al vincular poder y cultura, Bourdieu proporciona una serie de percepciones de cómo que están como trasfondo en la sección y distribución de aquellas ramas del conocimiento a las que se les da la más alta prioridad.
Estas ramas del conocimiento no sólo ratifican los intereses y valores de las clases dominantes, sino que también surten el efecto de marginar y desconfirmar otros tipos de conocimiento particularmente importantes para las feministas, la clase obrera y los grupos minoritarios.
El conocimiento de las Teorías de la Reproducción me ha permitido estar al corriente de cómo las distintas opiniones valoran el planteamiento del funcionamiento de las escuelas en beneficio de la sociedad dominante. En definitiva, de cómo el poder es usado para interceder los intereses de la clase dominante socialmente y las escuelas.
De igual modo, su tratamiento me ha servido para saber que según estos autores [Louis Althusser, Samuel Bowles y Herber Gintis y Bourdieu], el sistema educativo no logra modificar los grados de desigualdad social.
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