Cuando se consigue que un equipo de trabajo –lo que denominamos equipo de base- funcione, no conviene modificar su composición. Por lo tanto, una de sus principales características, es que los equipos de base sean estables y perduren a lo largo de un curso e incluso de todo el ciclo formativo.
Pero, por otra parte, también es conveniente que todos los miembros de un grupo clase se relacionen entre si y tengan la oportunidad de trabajar juntos alguna vez. No es conveniente que siempre trabajen en un mismo equipo los mismos alumnos. Esto puede conseguirse si, además de los equipos de base, utilizamos otros tipos de equipos [esporádicos y equipos de expertos], y combinamos los distintos agrupamientos a lo largo del ciclo formativo.
En el momento de determinar qué alumnos integrarán cada equipo, la heterogeneidad de los distintos agrupamientos –la diversidad de los miembros de un mismo equipo- es vista como una fuente de nuevos conocimientos y un estímulo para el aprendizaje. Por este motivo, los denominados equipos de base –que constituyen el agrupamiento fundamental- son siempre heterogéneos. Sólo de forma esporádica, y para una finalidad muy concreta, puede ser interesante agrupar a los alumnos de forma más homogénea.
Los equipos de base
Los equipos de base son permanentes y siempre de composición heterogénea. Lo ideal es que, una vez consolidados, se puedan mantener durante todo el ciclo formativo.
El número de componentes de cada equipo de base en ningún caso será superior a 5 o 6 componentes, aunque generalmente están formados por 4 alumnos.
En cuanto a la capacidad y rendimiento del alumnado, se procura mezclar alumnos con rendimiento-capacidad alto con otros de nivel mediano y más bajo.
Equipos esporádicos
Los equipos esporádicos se forman durante una clase y, como mucho, duran lo que dura la sesión, pero también pueden durar menos tiempo [desde el tiempo justo para resolver alguna cuestión o problema, hasta un tiempo más largo para llevar a cabo alguna pequeña actividad o resolver algún problema].
La cantidad de miembros de un equipo esporádico puede variar mucho [desde un mínimo de 2 o 3 alumnos, hasta un máximo de 6 o 8] y su composición puede ser tanto homogénea como heterogénea [en cuanto a las características, rendimiento y capacidad de sus miembros].
Equipos de expertos
Los equipos de base podrían redistribuirse de vez en cuando en equipos de expertos, en los cuales un miembro de cada equipo se “especializaría” en un conocimiento o habilidad – por ejemplo, dibujar, corregir ortográficamente un texto, etc.- hasta hacerse “experto” en ello, para que más tarde transmitiera sus conocimientos dentro del equipo de base, como los demás le transmitirían a él los conocimientos adquiridos en sus respectivos equipos de expertos.
Otra modalidad de grupos de expertos podría ser la siguiente. Es muy posible que entre los alumnos de un grupo clase haya unos que destaquen más que los demás en el ejercicio de alguna técnica o habilidad [cálculo, análisis sintáctico, resolución de problemas, etc.]. Se podrían organizar de vez en cuando algunas sesiones de clase en las que los alumnos se agruparan en equipos de expertos –de forma rotativa- en función de estas técnicas, en los que uno de ellos, o varios, “dirigiera” a los demás en el ejercicio de la correspondiente técnica. En este caso, lo ideal sería que todos los alumnos pudieran actuar como “expertos” en un equipo u otro.
Para el correcto desarrollo del grupo de trabajo se deben establecer unas normas de funcionamiento.
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