Cuando entramos al aula podemos adoptar esencialmente tres formas de organizar a los alumnos para realizar las actividades o experiencias programadas. Estas formas de organizarlos se denominan estructura de la actividad:
a) Aprendizaje Competitivo: la actividad se estructura en forma de competición [en tiempo, en calidad, en cantidad, etc.]. En cualquier caso el éxito del alumno/a está ligado al fracaso de los otros.
b) Aprendizaje Individualizado: la actividad es individual. Los alumnos realizan las actividades que se proponen y cada uno funciona como punto de referencia para sí mismo. Los criterios de progreso son personales y están basados en el rendimiento propio.
c) Aprendizaje Cooperativo: la actividad se organizan de forma que la cooperación es la condición para realizarla. Son tareas de aprendizaje que no se pueden realizar si no es colaborando entre los compañeros. No se puede tener éxito si los compañeros no lo tienen. Se liga el éxito propio al éxito del resto.
Los tres tipos de estructura de aprendizaje son modelos que ejemplifican formas de organizar las actividades de enseñanza/aprendizaje en el aula. Pero, no todas las actividades responden a una sola estructura, ni lo hacen de forma tan evidente.
Al respecto del Aprendizaje Cooperativo, indicar que a menudo se presenta el trabajo en equipo entre los alumnos como un recurso, un método más, para atender la diversidad dentro del aula. Sin embargo, si analizamos con atención el currículum escolar, veremos que el trabajo en equipo no es sólo un recurso metodológico para enseñar y aprender los contenidos de las distintas áreas, sino también algo que los alumnos deben aprender, como un contenido más, y que, por lo tanto, debe enseñarse de una forma tan sistematizada, al menos, como se enseñan los demás contenidos.
No aplicar un método que no nos acaba de satisfacer, evidentemente, es muy legítimo. Pero si el trabajo en equipo, además de un método, es también un contenido que deben aprender los alumnos, no podemos eludir su enseñanza diciendo que los alumnos no saben trabajar en equipo, debemos centrar el esfuerzo en el desarrollo de actividades expresamente diseñadas para enseñarles a trabajar en equipo.
«Cooperar para aprender» es la base del aprendizaje cooperativo pero podríamos añadir «para aprender más y mejor». Ese es el reto y ese es el fundamento de esta estructura de aprendizaje.
Las condiciones debe reunir el aprendizaje para que sea cooperativo, se pueden explicar desde aspectos que deben primar a la hora de desarrollar/aplicar en clase esta estructura de aprendizaje:
· El profesor es un mediador que:
- Planifica la actividad.
- Interviene según lo que observa.
- Propone actividades, experiencias o tareas abiertas.
- Garantiza un trabajo individual previo al trabajo en grupo.
- Planifica la actividad.
- Interviene según lo que observa.
- Propone actividades, experiencias o tareas abiertas.
- Garantiza un trabajo individual previo al trabajo en grupo.
· El alumno es protagonista:
- Sabe cual es su punto de partida.
- Es consciente de su progreso.
- Identifica la ayuda del grupo en su mejora.
- Sabe cual es su punto de partida.
- Es consciente de su progreso.
- Identifica la ayuda del grupo en su mejora.
· La clase es el escenario:
- Donde tiene lugar el aprendizaje cooperativo.
- Proporciona tareas para cooperar.
- Muestra los resultados de la cooperación.
· El grupo cooperativo:
- Resuelve la tarea.
- Condiciona el éxito individual al éxito del grupo.
- Facilita el aprendizaje de todos sus miembros.
+ Aprendizaje Cooperativo - Comportamiento Dialéctico
- Resuelve la tarea.
- Condiciona el éxito individual al éxito del grupo.
- Facilita el aprendizaje de todos sus miembros.
+ Aprendizaje Cooperativo - Comportamiento Dialéctico
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